Desinfección

Desinfección - Oxidine

Aplicamos tratamientos de desinfección, químicos y físicos, para combatir el riesgo para la salud que conlleva la contaminación microbiológica de las fuentes de agua, superficiales o profundas. Especialmente, la provocada por microorganismos procedentes de excrementos de origen humano y animal.

La desinfección con cloro constituye una barrera eficaz para numerosos patógenos, especialmente las bacterias, y debe utilizarse en aguas superficiales y subterráneas expuestas a contaminación fecal. Si bien, la desinfección química reduce el riesgo de enfermedades, no garantiza la salubridad del suministro y en algunos casos puede tener una eficacia limitada frente a ciertos parásitos. En algunos casos los productos químicos pueden formar algún subproducto, no obstante, los riesgos para la salud asociados a estos subproductos, son pequeños comparados con los problemas que pueden generarse a partir de una desinfección insuficiente.

Salubridad del Agua

Resulta fundamental garantizarla, destruyendo los microorganismos patógenos. Con frecuencia, mediante productos químicos reactivos como el cloro.

Microorganismos

Se trata de bacterias (salmonella, shigella, escherichia coli); virus (hepatitis A y E, rotavirus, adenovirus) y parásitos (cryptosporidios, giardias…).

Infecciones & Enfermedades

Las infecciones se producen por ingestión o por contacto, pero las enfermedades pueden transmitirse por otras vías (interacción humana, aerosoles, alimentos…).

Microbiologia

La microbiología es una rama de la biología que estudia seres vivientes de tamaño microscópico que existen como células aisladas o asociadas y también incluye el estudio de virus (microscópicos no celulares). En general, los microorganismos a diferencia de los macroorganismos, son capaces de llevar a cabo procesos de crecimiento, generación de energía y reproducción, independientemente de otras células sean del mismo tipo o diferentes.

Las células estudiadas en microbiología pueden pertenecer a dos grandes grupos, eucariotas y procariotas. Las eucariotas constituyen la unidad estructural de protozoarios, hongos y algas cuyo tamaño las incluye en esta especialidad. Son organismos unicelulares o multicelulares que poseen en su interior estructuras limitadas por membranas llamadas organelas (núcleo, mitocondrias y cloroplastos presentes sólo en células capaces de realizar fotosíntesis).

Las células procariotas son las bacterias, cuya estructura interna es sencilla. Etimológicamente el término procariota significa ausencia de membrana nuclear.

Las bacterias son microorganismos unicelulares que se reproducen por fisión binaria, conocida también como bipartición. Su tamaño, por lo general es menor que el de una célula eucariota típica (por ej. Escherichia coli 0,5 Å~ 2 μm). Sin embargo, existe un amplio rango de tamaños según las especies que puede variar desde 0,2 μm de diámetro como en el caso de los micoplasmas hasta 40 μm como en la Beggiatoa gigantea.

Los principales tipos de formas que presentan las bacterias son: esférica, bastón alargado o espiral (figura 1). Las bacterias de forma esférica se denominan cocos (redondeados, ovoides o elípticos); las de forma de bastón alargado se denominan bacilos (cilíndricos, fusiformes, etc.) y las de forma de bastón curvado se denominan espirilos. Aquellas bacterias cuya imagen proyectada sobre el plano tienen forma de coma, se llaman vibrios. Otras formas que pueden presentar las bacterias son filamentosa (ramificada o no), anillos y también estructuras con prolongaciones.

Si bien la mayoría de las bacterias mantienen su forma, algunas pueden presentar modificaciones y se las denomina pleomórficas. El pleomorfismo está relacionado a veces a la edad del cultivo y se manifiesta en bacterias sin pared celular (micoplasmas). Las formas L son bacterias que perdieron la pared celular por una situación de estrés (temperatura, presión osmótica, etc.) pero que son capaces de resintetizarla cuando el estrés cesa. Siendo la morfología una característica taxonómica, es importante determinar el fenómeno de pleomorfismo originado por las condiciones del cultivo, para evitar falsas identificaciones. Las células bacterianas, observadas al microscopio, pueden aparecer como células aisladas o agrupadas. Las agrupaciones de dos células de formas cocoides se denominan diplococos. El o los planos en los cuales tiene lugar la división celular, determina la disposición característica de especie.

Algunos géneros de bacterias, entre ellos Bacillus, Clostridium, Sporolactobacillus, Sporosarcina, Desulfotomaculum, etc., tienen la capacidad de formar endosporas, que a diferencia de las esporas fúngicas, no son formas de reproducción sino estructuras de resistencia frente a agentes físicos y químicos. El fenómeno de esporulación bacteriana está codificado a nivel genético, y en presencia de glucosa los genes responsables se encuentran reprimidos.

Microorganismos Presentes en Aguas Naturales

La variabilidad microbiológica de las aguas naturales abarca numerosos organismos e incluye células eucariotas (algas, protozoarios y hongos), células procariotas (bacterias) y virus (microorganismos con capacidad de síntesis nula).

Algas
Estos microorganismos contienen necesariamente clorofila para la actividad fotosintética, sin embargo el color verde puede estar enmascarado por otros pigmentos (carotenoides) presentes. Son aerobias, y en ambientes con poco oxígeno, mueren, flotan y se descomponen produciendo mal olor. Podemos encontrar las siguientes familias de algas:

  • Chlorophyta o algas verdes que huelen a pescado o hierba.
  • Cyanophyta o algas verdes azuladas con olores desagradables que pueden producir sustancias tóxicas.
  • Chrysophita son de color amarillo verdoso y a menudo generan olores aromáticos (geranios) o huelen a pescado, por ej. Aulococeira y Cyclotella.

Protozoarios
Frecuentemente en el agua contaminada con heces se encuentran dos protozoarios parásitos con incidencia en salud humana, responsables de epidemias:

  • Giardia lamblia: es flagelado con un tamaño de 15 μm y se transmite al hombre a través de agua contaminada con materia fecal. Las células del protozoario producen un estado de reposo denominado quiste. Los quistes al ser ingeridos germinan y causan giardiasis, enfermedad caracterizada por diarreas, calambres intestinales, flatulencia, nauseas, síntomas que pueden ser agudos o crónicos. La giardisis es una de las enfermedades parasitarias de origen hídrico más comunes.
  • Cryptosporidium parvum: es un parásito del hombre y animales de tamaño muy pequeño (2-5μm), redondeado que crece en el interior de las células del epitelio mucoso de intestino y estómago. Los quistes infecciosos producidos por este protozoario poseen una pared muy gruesa. Los quistes de Cryptosporidium son mucho más resistentes a la cloración que los de Giardia. La criptoposiosis es una infección que se caracteriza por dolores estomacales, nauseas, diarrea y deshidratación.

Virus
El 87% de las enfermedades virales transmitidas por el agua son causadas por el virus de la hepatitis (adenovirus y rotavirus).

Bacterias
Más del 80% de las bacterias descriptas en el Manual de Bergey pueden aislarse del agua. Teniendo en cuenta la respuesta a la tinción de Gram, a continuación se mencionan y describen algunas de las más importantes.

Bacterias Gram negativas
Entre las especies que se han aislado de aguas, podemos mencionar a las pertenecientes a los géneros Pseudomonas, Flavobacterium, Gallionella, Enterobacteriaceae, Aeromonas, Vibrio, Achromobacter, Alcaligenes, Bordetella, Neisseria, Moraxella y Acinetobacter.

Las pseudomonas son las más comunes en napas freáticas debido a su versatilidad respecto a fuentes de carbono, y a sus bajos requerimientos nutricionales. Ellas son bacilos psicrófilos, presentan flagelos perítricos, producen pigmentos (verde, azul verdoso, rojo, marrón) y no forman esporas. La morfología y el hábitat de muchas pseudomonas coincide con el de bacterias entéricas como Escherichia coli pero se diferencian en que no fermentan azúcares. Según el Manual de Bergey este grupo admite 7 especies, siendo Pseudomonas aeruginosa la de mayor relevancia sanitaria, es un patógeno oportunista por excelencia y el agente etiológico principal de infecciones en vías urinaria, intestino, oído y heridas. Por su relativa resistencia al cloro es considerada un indicador de eficiencia de la cloración. Su presencia en sistemas de almacenamiento, tanque, y cisternas, responde a un estado deficiente de dichas instalaciones. El control de pseudomonas, al igual que el de bacterias aeróbicas, debe intensificarse en redes expuestas a contaminación o cuando se comprueba cloración deficiente.

Flavobacterium es un género ampliamente distribuido en aguas y suelos. No ha sido encontrado en sedimentos de acuíferos profundos pero si en las aguas que se extraen de ellos. Por esta razón, se duda si las flavobacterias se encuentran naturalmente en un acuífero o simplemente colonizan el pozo luego de su perforación. Son bacilos que se caracterizan por falta de movilidad y producción de pigmentos de color amarillo.

Bacterias Indicadoras de Contaminación
Las condiciones bacteriológicas del agua son fundamentales desde el punto de vista sanitario. La norma bacteriológica de calidad establece que el agua debe estar exenta de patógenos de origen entérico y parasitario intestinal que son los responsables de transmitir enfermedades como salmonelosis, shigelosis, amebiasis, etc.

Los microorganismos indicadores de contaminación deben cumplir los siguientes requisitos: fáciles de aislar y crecer en el laboratorio; ser relativamente inocuos para el hombre y animales; y presencia en agua relacionada, cuali y cuantitativamente con la de otros microorganismos patógenos de aislamiento más difícil. Tres tipos de bacterias califican a tal fin:

  • Coliformes fecales: indican contaminación fecal.
  • Aerobias mesófilas: determinan efectividad del tratamiento de aguas.
  • Pseudomonas: señalan deterioro en la calidad del agua o una recontaminación.

Desde el punto de vista bacteriológico, para definir la potabilidad del agua, es preciso investigar bacterias aerobias mesófilas y, coliformes totales y fecales.

La gran sensibilidad de las bacterias aerobias mésófilas a los agentes de los agentes de cloración, las ubica como indicadoras de la eficacia del tratamiento de potabilización del agua.

Las bacterias coliformes habitan el tracto intestinal de mamíferos y aves, y se caracterizan por su capacidad de fermentar lactosa a 35°C. Los géneros que componen este grupo son Escherichia, Klebsiella, Enterobacter, Serratia, Citrobacter y Edwardsiella. Todas pueden existir como saprofitas independientemente, o como microorganismos intestinales, excepto el género Escherichia cuyo origen es sólo fecal.

Esto ha llevado a distinguir entre coliformes totales (grupo que incluye a todos los coliformes de cualquier origen) y coliformes fecales (término que designa a los coliformes de origen exclusivamente intestinal) con capacidad de fermentar lactosa también a 44,5°C. La existencia de una contaminación microbiológica de origen fecal se restringe a la presencia de coliformes fecales, mientras que la presencia de coliformes totales que desarrollan a 35°C, sólo indica existencia de contaminación, sin asegurar su origen.

Los enterococos fecales cuyo desarrollo ocurre a 35°C se usan como indicadores complementarios de contaminación fecal.

Nuestros Productos

El cloro y sus derivados son los desinfectantes universales, que se utilizan para desinfectar las aguas de consumo. Esta familia incluye los sistemas de generación y/o dosificación de estos desinfectantes. El hipoclorito se presenta en forma liquida y se dosifica con unas bombas denominadas dosificadoras. También disponemos de sistemas que generan el hipoclorito a partir de la electrolisis. Otros derivados del cloro es el dióxido de cloro, que tanto se puede generar como se dosifica previamente estabilizado.

Los sistemas ultravioleta es una tecnología muy extendida para desinfección del agua. Consiste en una lámpara que irradia con luz ultravioleta, para evitar la colonización por parte de la bacteria. Dentro de los modelos existen diferencias en función del material de construcción, los componentes y accesorios y sobretodo por la potencia de irradiación. Los campos de aplicación es la desinfección de agua potable, como tratamiento terciario en EDAR, para desinfección de agua y reducción de cloro combinado en piscinas.

El ozono es necesario generarlo in-situ, debido a su inestabilidad. El Ozono se genera a partir de aire comprimido seco, de oxigeno o por electrolisis a partir del oxígenos del propio agua. El Ozono es un gas que necesita una serie de elementos que garantizan la mezcla con el agua, para realizar la desinfección y eliminación de otros contaminantes presentes en el agua.

Gestión Eficiente: Soluciones Oxidine

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